El coito en los tiempos del Corona

Si entendemos el coito como el acto sexual de penetración con una duración mínima de cuatro minutos y máximo de cuarenta, sin contar con preliminares que van desde el cortejo hasta la seducción, el quitarse los zapatos, el pantalón, la falda, los leotardos, la camiseta interior, la otra camiseta, el jersey de cuello vuelto, las bragas, el sujetador, los calzoncillos y la vergüenza estamos en un mal momento para despelotarnos. En la actualidad diferenciar si lo que vas a hacer es el amor o vas a subir al guayabo es sólo cuestión de velocidad. Si es rápido vas a escalar el guayabo para desestresarte y la duración no va a superar los cuatro minutos porque no vas a poner ningún reparo en pensar en ti mismo mientras el otro intenta ponerse a tu altura, si lo que quieres es que todo el armario que llevas colgado te lo quiten, quieres hacer el amor y debes sumarle a los cuarenta minutos la media hora que va a llevarle al compañero despojarte del ropero sin que se note el desespero. Si eres de las mías esos cuarenta minutos se pueden alargar una hora y media en dependencia de la conversación anterior, interior, exterior y la electricidad concentrada en el cuerpo que llevas bajo control gracias a varias técnicas, donde disimular es el principio básico, para que no se note que ya ni el cacharro que tienes en el cajón puede contigo. Ojalá seas de las disfrutonas y sueñes con pasarte toda la noche expresándote con el cuerpo, aunque siento decirte que el coito en los tiempos del corona es una ilusión que asoma en el horizonte comparable a cuando te estas ahogando y sólo se ve de ti el ojo izquierdo que no pierde la esperanza en ver llegar al tiburón. No desesperes, en medio del naufragio justo cuando has perdido la fe y lo único que se siente es una burbuja que explota en toda la cara llega el bicho y te come o te terminas de hundir. En esto si que no hay termino medio. No te tortures. Morirse nos vamos a morir todos lo importante es que no te ahogues por agonía o por bulimia y que no te equivoques de animal, porque el mismo nivel de desespero que tienes tú lo tienen los demás, esto explica el motivo por el cual empiezan a salir de debajo de las piedras aquellos que habían desaparecido o te habían cambiado por un pececillo de agua dulce, no es que se acuerden de ti es que les pillas de paso. En estos casos por favor que Nefertiti sea tu ejemplo a seguir, estas más que muerta, ya se cansarán y mirarán para otro lado, tu mientras ni te muevas del nido pichón, no esta la cosa para andar mezclándose en más mierda de la que ya nos han fumigado.

Siendo realista y para acabar con todas tus esperanzas es necesario que te hagas a la idea de que hasta la primavera del año que viene con el brotar de las flores y el rocio mañanero no te vas a comer nada en forma de capullo. Sé que esto puede parecer demasiado catastrófico, pero mira el lado positivo de la situación, todas las energías que tienes concentradas harán de ti una mujer vital, hiper-activa y súper productiva de cuello para arriba, de cuello para abajo te recomiendo que intentes equilibrar el deseo repitiéndote que el cuerpo es una funda y como tal ya llegará el momento de que te la quiten, de momento contente y sujetate todo lo que puedas. Si no puedes y no tienes nada a mano que valga la pena, cuando digo que valga la pena ya sabes a lo que me refiero, algo que supere las expectativas (aunque todos sabemos que a estas alturas las tuyas no son demasiado ambiciosas) y si es posible que después te dé una bebida hiper-tónica para que repongas fuerzas, te salgan alas y vuelvas a empezar otra vez (si te tienes que vestir, vístete de nuevo y deja que te lo quite todo otra vez, así ganas tiempo que seguro que algo se paso por alto en el primer intento) pero sin perder la dignidad, no regreses a lo mismo, comerse cualquier cosa por tener hambre al final te va a llevar a una muy mala digestión del asunto. Si se trata de un tema humanitario lo de dar de beber al sediento y de comer al hambriento esta muy bien siempre y cuando sea algo reciproco. Evita convertirte en un banco de alimentos. En todo caso, en vistas de que no has nacido para ligar, no sabes en qué momento tienes que ladear la cabeza, cuándo tienes que parpadear, cuándo toca tocarse el pelo o mostrarse como una gata en celo y no caes en el tema hasta que el otro lo dice claramente mantente en el proceso de crecimiento interior porque el aquí te pillo y aquí te mato ya se te ha pasado moda. A lo lejos queda el recuerdo de aquellas noches donde bastaba con que alguien se te acercará pronunciando las palabras mágicas: “de que me gustas me gustas, de que nos vamos nos vamos” y no había otro gel que el de sabor a fresa, ahora no es el momento de maltratarte con las facilidades del mercado anterior, el capitalismo ha caído, el sistema ya no funciona, hay que inventar algo nuevo, así que échale imaginación al asunto y sobre todo paciencia que es la madre del cordero en el momento actual. Por último, observate muy de cerca. Estudia tu aparato locomotriz, en el momento que sientas que el labio te late sin control, que mueves la pierna derecha repetidamente en cualquier circunstancia o que te tocas las tetas mientras pronuncias: Dios mío que desaprovechada estoy, tómate la temperatura, ponte las deportivas y sal a correr, te seguirás tocando pero sólo por falta de oxígeno. Ánimo esto también pasará, reza para que sea lo antes posible.

Obba-Santa Rita-Santa Catalina (Trilogía de las muerteras)

Orisha mayor. Conjuntamente con Yewá y Oyá forma la trilogía de los orishas que habitan en el cementerio, conocidas también como “las muerteras”. Deidad femenina, esposa legítima de Changó, de quien está eternamente enamorada y por quien hizo cortarse una oreja. Precisamente por no ser correspondida fielmente como deseaba, es que se retiró a vivir alejada del mundo de los vivos, convirtiéndose en la guardiana de las tumbas. Es la orisha símbolo de la fidelidad conyugal y se representa como una mujer joven, sensual y de carnes firmes. En África, diosa del río Oba.

PATTAKI DE OBBA:

Obba era una de las tantas mujeres que tenía Changó. Por conocer que la preferida por el dios del trueno era Ochún, un día Obbá le preguntó cuál era el secreto para ganarse los favores de su amado Changó. Ochún le respondió que a los hombres se les retenía por el estómago, dándole a comer sus platos preferidos y se brindó para enseñarle a cocinar una sopa. Fué así como un día Obbá fue a ver a Ochún para aprender a hacer la sopa. Ochún tenía un pañuelo amarillo cubriendole el pelo y las orejas y al ver Obba dos setas flotando en la sopa y preguntar qué eran, Ochún le respondió que eran sus orejas y que a Changó le encantaría probarlas. Al llegar Changó, probó la sopa que le gusto muchísimo y se retiro con Ochún para sus aposentos.

Pasados los dís, Obba se dispuso a cocinarle una sopa a Changó y para lograr que quedara prendado de ella, se cortó una oreja y la echó en el caldo. Cuando Changó llegó y vió a Obba desfigurada sin una oreja, la repudió y luego, al ver la oreja en la sopa que, amorosamente le brindó Obbá, se asqueó y furioso rechazó totalmente a Obba, quien de tanto llorar formó lagos y ríos con sus lágrimas, hasta que totalmente desolada, se retiró del mundo y buscó la soledad. Desde entonces, vive en el cementerio, donde cuida de las tumbas.

SINCRETISMO.

Obba suele sincretizarse con Santa Catalina de Alejandría y con Santa Rita de Casia, ambas santas poseen leyendas relacionadas con la tortura, la mutilación así como la fidelidad conyugal.

COLOR. Rosado y amarillo.

NUMERO. 9

ATRIBUTOS. Yunque de madera, dos llaves, escudos, careta, libro, coraza, orejas (todos hechos de madera y de cobre).

COLLARES. De cuentas rosadas y amarillas, a veces también moradas y lilas.

ANIMALES. Paloma, gallina y chiva

RECEPTACULO. Una sopera blanca y floreada. Las piedras deben de sugerir orejas.

HIJOS: Mujeres valerosas e incomprendidas, generalmente afectadas por experiencias sentimentales amargas, afectadas, sobre todo, por los celos, sin embargo, suelen triunfar materialmente y en ocasiones, se convierten en activas feministas.

Volando con Frida

En el techo de la habitación de Frida no se está mal. Desde la esquina donde me coloco puedo ver a la mujer atormentada por el dolor más allá de la pintora. Ella observa su cuerpo entumecido y llora. Queda poco tiempo para la partida que lleva esperando desde el mismo día del accidente que cambio el rumbo de su vida. Desde entonces hasta ahora no ha dejado de hacer otra cosa que autorretratarse y amar a Diego Rivera. Deduzco que su alma no ha sabido diferenciar que era peor, si verse en un lienzo o convivir con el monstruo como la mayor de sus enfermedades. Me gustaría poder explicarle que relacionar el sufrimiento físico con la pasión la bendijo de éxito, un éxito que todavía no reconoce, que vendrá cuando se convierta en un icono del arte, aunque creo que le dará igual, sólo pintó para entretenerse, para ausentarse de una existencia que adquiría sentido cuando el elefante estaba cerca. Ahora que hace un balance del pasado para dejar en su cama todas las imágenes de los cuerpos entrelazados que vio por el resquicio de la puerta del taller de Diego, en los hoteles de New York donde varias mujeres la desposaron de la extravagancia para besarla como si fuera una Diosa del Olimpo de los defectuosos, se resiste al viaje. Sin embargo, cuando se eleve sabrá que su existencia, llena de luces y de sombras, ha estado iluminada. Para la mayoría de los mortales es imposible en una sola vida experimentar la creatividad y el amor. Ella ha sido afortunada.

Frida paseaba por el patio de su casa desnuda, los alumnos a los que daba clases sabían de su llegada cuando a un metro de distancia sentían en su espalda el calor que emanaba de su menudo cuerpo, ella y su alma nunca pudieron ir por separado, la misma alma que hoy sabe que tiene que salir por su boca y que contiene por unos instantes, la que no puede sujetar ante el deseo de volar. Ahora viene la contradicción. Ahora asoma el miedo. Ahora toca liberarse de una convaleciente vida que soportó en sus hombros como Atlas soportaba el mundo, que escondía tras todas las revoluciones políticas y emocionales en las que se acomodaba a sus anchas. Ahora llegan los recuerdos. Ahora se agolpan los anhelos. Diego le sujeta una mano mientras con la otra intenta medirle la temperatura. No es capaz de expresar lo que con ella se marcha porque el elefante sabe que, si era ese desgarbado, grandullón y mujeriego incapaz de enamorarse de una sola mujer fue porque ella le colocó las alas para que hiciera de su matrimonio lo que se le antojará, de su compañera una cómplice y de su mujer la mejor amiga. Sabe que nadie le alimentará el ego una vez que la paloma se pose en mi hombro y salgamos por la ventana. Frida le ve por dentro. Lo hizo desde el primer día en el que sus admiraciones se juntaron en la batidora y bebieron de su propio mejunje. Un mejunje a veces dulce, a veces salado, a veces agrío, a veces ácido. Una poción hecha a la medida de la intimidad, las charlas, las críticas, la retroalimentación y el arte. Los espíritus están siendo generosos en el ejercicio silencioso de despedida que le aplican para no dejar nada de dolor en la tierra.

En el recuerdo de su única exposición individual se ve postrada en una cama que anuncia su deterioro físico. Sonríe cuando rememora como aquellos “medicuchos” no pudieron evitar que asistiera: ¿cómo no iba a hacer acto de presencia en mi propia obra?, lo único que deseaba era ver el gesto de los demás al verme en los lienzos. Aquella exposición en mi tierra, por la que tanto luche en contra de las desigualdades, la podredumbre y que me unió a las ideologías de Diego, merecía que me viera sonreír aunque sabía que me moría por dentro. En realidad, siempre me morí, era una sensación que desde niña me alumbro. Me morí la primera vez que entendí que no podría mantenerme en un estado vital alineado con la realidad del resto y me morí el día que Diego decidió engañarme por la deslealtad que conllevaba, morí en los brazos de una mujer para asesinar a un hombre y morí en los orgasmos que me provocaba la fantasía de encontrarle con otras por las que también moriría. He sido infiel, promiscua, desbaratada y loca. He sido comprensiva, celosa, posesiva, libertadora, curandera y soñadora. He sido todo lo que Diego quería y en su sombra me disipe para engrandecerlo a él. Ahora sé que en realidad ambos nos dimos lo que los límites de nuestro conocimiento permitían y en esa entrega iba lo bueno y lo malo en equilibrio entre lo honrado y lo cruel. Estoy preparada.

El 14 de julio de 1954 Frida Kahlo subió para ver como la tormenta que acechaba la ciudad de México la despedía. Fue bonito acompañarla.

Si hubiera nacido tonta no hubiera sido más feliz

Después de que me hayáis leído soy consciente de que algunas mujeres se van a sentir identificadas y me dejarán de seguir, otras me insultaran y habrá quien hubiera deseado no haberme conocido. Lo siento. No puedo evitarlo. Espero que todas y todos entendáis que a medida que me tiño las canas convirtiéndome, con el paso inexorable del tiempo, en una mujer madura que sigue estando dura (nunca viene mal hacerse publicidad subliminal) me cuestiono más cosas, menos mal, eso es signo de que a pesar de todas las noches, todo lo que he bebido, todo lo que he probado y las veces que vi un unicornio volando en el techo del salón de la casa de mis padres, mi cerebro está intacto. Los cuestionamientos del ser son muy positivos para el intelecto, aunque en mi caso en concreto resultan bastante complejos pues puedo llegar a obsesionarme y pasarme horas e incluso días intentando encontrar una respuesta a preguntas como ¿por qué Punset hizo un anuncio sobre la caducidad del pan bimbo, las hormigas me verán como un extraterrestre, cómo oirán las plantas mi voz cuando las animo a crecer, estoy soñando y me creo que estoy viviendo, estoy viviendo y me creo que estoy soñando? y un sinfín de interrogantes que me llevan a pasarme la mitad de mi jornada en un limbo espiritual que puede sacar de quicio a cualquiera que esté a mi lado. A mi favor diré que esto es debido a que mis inquietudes superan las de cualquier tonta. Las tontas son muy peligrosas, no sólo porque consultan todo en Wikipedia, sino porque se reproducen y adquieren niveles insospechados de anormalidad. Hay que diferenciar muy bien los diferentes niveles de tontería que puede poseer el cuerpo de una hembra dotada de cabeza, tronco y extremidades, lo del cerebro ya si eso lo hablamos luego. Para mi hay varias categorías que pueden derivar en subcategorías, pero como mi pretensión no es liar al sexo masculino sino más bien advertirle a lo que se enfrentan voy a separarlas en dos: Las tontas del coño y las tontas del pezón.

  1. Las tontas de coño: A la tonta del coño se la ve venir. Ella es estupenda en todos lo sentidos, es la más guapa, la más lista, la más inteligente, la que más liga, la que más folla, a la que nadie se le resiste, la que mejor trabajo tiene, la más profesional, la más artista y la más de la más. Como dicen por ahí alguna vez hemos tenido una amiga así y si no la tienes es que tú eres esa tonta. Sin embargo, estas tontas del coño a mi me producen una profunda ternura, en su fuero interno existe una personilla que está intentando destacar para esconder su miedo al rechazo, por lo que ponen el coño en la bandeja y por bandera, no porque les interese en realidad el acto sexual en sí sino porque quieren sentirse adoradas y queridas para auto reafirmarse en el egocéntrico estado de divinidad en el que se encuentran. Además, suelen ser enamoradizas. Cualquiera que les diga que son bonitas las tiene en sus manos. Son ignorantonas, bonachonas, gilipollonas, lo que viene a ser un ser inerte que pasea por la tierra sin ton ni son meneando la melena y que terminarán sus días como devotas mujeres de algún hombre bien posicionado económicamente que las hará cinco hijos y un chalet adosado.

Advertencia para los hombres: tírate a la tonta del coño, no te lo pienses, pero recuerda que como tiene poca retención debes decirle repetidas veces que el que te parezca bonita no es sinónimo de que se tiene que enamorar, ni te tiene que perseguir, ni te tiene que adorar, ni por supuesto va a vivir contigo, no te casaras con ella, no tendrás una relación que pase de esa noche y no vas a volver a verla, es decir, que tienes que hacerla entender que cuando un hombre se acuesta con una mujer una vez y no hay ni una segunda, ni una tercera, ni una cuarta es porque mucho no te gusta. Recuerda que este tipo de tontas pueden ser muy cansinas y perseguirte incansablemente porque creen que son lo mejor que te puede pasar en la vida. Tu verás si has toreado en peores plazas o esta es tu primera vez valiente, pero luego no digas que no te avise.

  • Las tontas del pezón: Son las más peligrosas, sus tetas son sus armas y debéis de admitir, hombres del mundo, que el refranero español fue muy sabio al señalar “un par de tetas pesan más que dos carretas”. Espero que vosotras tengáis alguna amiga así y no seáis las pezonis de turno. Resulta muy desagradable para el resto de mujeres que transitamos por la tierra intentando labrarnos un futuro que esta por encima de la anatomía humana, aunque la usemos desmedidamente porque en nuestro limbo espiritual se esconde una enferma sexual (segunda píldora de publicidad subliminal), que esta categoría nos quiera comer el terreno asomando las tetas a todas horas, ya sea apoyándolas en la mesa en medio de una reunión con un cliente, mientras tu intentas exponer una presentación que llevas elaborando un mes durmiendo una media de cuatro o cinco horas, sobre los éxitos obtenidos en el último año con respecto a los objetivos impuestos y nadie te mira porque todos esos hombres encorbatados acaban de fijar sus metas en tu compañera que sólo a dado el do de pecho en esta ocasión o ya sea para esconder la mediocridad a través de un rozamiento poco disimulado en la espalda, el tórax, el hombro o en cualquier parte superior del cuerpo de un hombre, sin respetar distancia alguna, avasallando con sus contundentes argumentos el nivel de concentración que la víctima en cuestión quería preservar por su bien. Este tipo de tontas directamente me enferman. No sólo porque parece que solo tienen tetas ellas, nada más lejos de la realidad, en mi caso yo tengo un par de tetas simpáticas, amables, divertidas, generosas, equilibradas (tercera píldora de publicidad subliminal) que mantengo en su lugar y que solo enseño cuando toca o cuando las saben tocar, esto es otro tema que junto con lo del cerebro de la tonta ya lo hablaremos en otra ocasión.

Advertencia para los hombres: No te dejes liar, si no quieres acabar con la baba cayendo por la comisura del labio izquierdo como si te hubieran practicado una lobotomía (dícese de la extracción de todo tipo de masa cerebral junto con las neuronas que poseas para que la pezonis se las coma junto con tu casa, tu coche, el setenta por ciento de tu sueldo y tu salud mental más la manutención de los hijos y su pensión compensatoria por habértelos parido) ni se te ocurra tocarlas, mantén una línea divisoria entre su cuerpo y el tuyo, acuérdate de Patrick Swayze como paso de ser un tipo bailongo a un come mierda que perdía hasta el trabajo por comprobar si las tetas de la pija de turno cabían en sus dos manos. Mantén la cabeza fría. Tu verás torero si eres capaz de aplicar una serpentina en esta corrida, si te ves débil dale la embestida, pero no vuelvas al lugar donde la conociste y mucho menos le pases tu número de teléfono, valiente luego no digas que no te avise.

La Tetraplejia de Cor de Santi Senso

Foto: Arles Fotografía

Cuando observamos el teatro como la creación que, con sensibilidad propia, nos permite formar parte de la obra sacándonos de la posición de espectador para meternos en el corazón del actor y del director, nos convertimos en los protagonistas de la historia, pues todos los personajes que pasean por la sala se transforman en un reflejo de nosotros mismos. Esto es lo que ocurre en la Tetraplejia de Cor del creador Santi Senso. Más allá de las menciones que en su apasionado diálogo nos trasladan a las etapas de la vida del hombre, donde lo considerado normal y la expiación de la culpa se tambalean por la cuerda floja, Senso obra el milagro de introducirnos la mano por la boca para sacarnos el corazón inmóvil, acariciándolo, observándolo y describiéndonos cada una de las heridas que, aun estando abiertas, cose sin pudor hasta convertirlo en un diamante en bruto, removiendo la conciencia y los recuerdos de los que ya estamos dentro a partes iguales. En el transcurso de sus vivencias Cor mantiene la pureza intacta que le brindaron desde el primero de sus quebrados latidos. No existe un halo de mezquindad al apostar por los deseos que le impulsan al ritmo acompasado, diferente al de los que le adoctrinaron. Como el caballo ganador que es mantiene en su galope escénico la impulsividad de los que se saben libres. Sin ataduras se rodea de un grupo de potros que le acompañan en cada una de las etapas y que son el hilo conductor que nos sujetan el alma, pues Santi nos lleva a lo profundo para desnudarla.  Las emociones, desde el inicio hasta el final de esta composición, son la poesía de la que hablaba Lorca al definir el Teatro, se salen del libro para convertirse en humanas. Una oda a la luz que se encuentra dentro del espíritu de todos para conectar con las vísceras estancadas del recuerdo. El deseo de trasladarse-nos al infra-mundo oscuro del que provienen todas las llagas que le han paralizado, hacen del estigmatizado un auténtico corredor de fondo en la existencia vital. Se enfrenta al espectador, le cuestiona, le alaba y le pregunta hasta llevarle a la compasión y el amor, entendido como la piedad que sólo tienen los seres que han sufrido y han sanado.

Foto: Arles Fotografía

La liberación y la elección frente al sometimiento son el lugar donde nos acomoda mostrándonos el cuerpo, simbólicamente desnudo y prescindible, pues lo que se desnuda es el alma a las bravas, como hacen algunos elegidos sobrevolándose por encima de todo lo preestablecido. Es incuestionable que Santi Senso nos ha intimidado poniéndonos boca abajo. En el silencio del teatro se escucha una confesión y una plegaria que se unen a las silenciosas confesiones y plegarias del resto de Cor aprisionados entre el pecho y la espalda. Todos hubiéramos querido formar parte de esa manada que, sin previo aviso, se mueve de un lado para otro, escenificando el zigzag acompasado del devenir de los acontecimientos. Nos metemos en los lodos de las emociones estancadas, nos sentamos con ellas, nos rebatimos, nos discutimos y hacemos las paces con todos los fantasmas. El culpable de ello se regocija y se burla para demostrarme-nos que su corazón no es perfecto y en un desnudo privado me menciona “Yo soy pasado, vivo el presente y mi legado es el futuro. No me gusta medir, controlar lo que está sucediendo. Soy FELIZ, y para que no se me olvide necesito transitar por la tristeza. Permito que me habite el miedo, ese que me moviliza y no me paraliza. VIVIR la incertidumbre para no manipular mi futuro incierto”. Disfrutarlo es un viaje esclarecedor donde la naturalidad intrínseca del ser con su arduo aprendizaje florece en el Umbral de primavera.

Yegguá (Yewa)-Ntra. Sra. de los Desamparados-Ntra.Sra. de Montserrat-Virgen de los Dolores-Santa Clara de Asís-Rosa de Lima

Orisha mayor. Se dice que vive dentro del cementerio y que es la diosa de los desamparados. Encargada de entregarle los cadáveres a Oyá, es una vieja, considerada virgen y sumamente casta. Por ello dicen que prohíbe a sus hijos todo contacto sexual; de ahí que sus servidoras sean viejas vírgenes o mujeres estériles.

En su presencia nadie puede desnudarse ni tener siquiera pensamientos sobre placeres de la carne; no se puede hablar con rudeza ni establecer peleas. Goza de gran prestigio entre los mortales y sus hijos se someten a un comportamiento absolutamente rígido y austero. Es particularmente adorada en Santiago de Cuba.

PATTAKI DE YEWA:

Yewá vivía aislada en el castillo de su padre, Oddúa, quien la adoraba por ser muy bella y virtuosa. Al llegar a oidos de Changó las cualidades de Yewá, apostó a que podría seducirla. Se trasladó al castillo de Oddúa donde se puso a arreglar las flores del jardín. Al verlo a través de la ventana, Yewá quedó prendada del orisha de los truenos. Al enterarse Oddúa, montó en cólera y ante los reproches de éste, Yewá le suplicó que la enviará a un lugar donde no pudiera ser vista por ningún hombre. Es así como Oddúa la hizo reina de los muertos y desde esa época vive entre los muertos para entregarle los cadáveres a Oyá.

SINCRETISMO:

Yewá se sincretiza con Nuestra Señora de los Desamparados, Nuestra Señora de Montserrat, Virgen de los Dolores, Santa Clara de Asís y Santa Rosa de Lima.

COLOR: Rosado

NUMERO. 11

ATRIBUTOS: muñeca, collar de cuentas rosadas.

COLLARES: de cuentas rosadas.

ROPA: Viste de rosado, bata ceñida con una franja de la misma tela, corona.

VEGETALES PREFERIDOS: Flor de maravilla (la blanca se une para refrescar y despojar la casa) y la rosa francesa.

ANIMALES: Se le sacrifican chivas dondellas, palomas y gallinas de guinea.

RECEPTACULO: Casita que se coloca en algún cuarto interior, en lo alto. Tiene otá, una muñeca, un cesto y una tinajita.

HIJOS: Son mujeres, generalmente mayores, dominantes, severas y exigentes. Llegan a ser desagradablemente extremistas en sus conceptos morales.

REZO A YEWA:

Yeguá orí masó ohí kara okú olá yoko ada babá
iba yeyé Ogún ode, Ogún odo ilé aguá are olokoleri
ilé tutu aña tuto anto da ofún ori ma guá. Ayó.

La evolución de la especie: del Erectus al Paleto Emocional

Lo primero que quiero aclarar es que en este artículo se utiliza el termino hombre para referirme tanto a la raza humana masculina como femenina sin distinción ya que todos provenimos de una familia numerosa, los simios (aunque las primeras proto células nacen en el fondo del mar). Quiero pensar que esos simios ya tenían algo de inteligencia y se expandieron por todo el globo terráqueo hasta llegar a lo que somos hoy, hombres erguidos (Homo Erectus, algunos más que otros) pero desgraciadamente la evolución de la especie demuestra que nos creímos superiores al resto de nuestros compañeros, sin embargo, el cerebro de un gato puede ser mucho más inteligente que el de un hombre porque no todos estamos dotados para los cálculos matemáticos y ese felino no sólo es una auténtica calculadora sino que además es más que auto-suficiente, ya que a una edad muy temprana es capaz de buscar comida por sí solo. Nosotros no. Nosotros tardamos si me apuras dieciocho años, en algunos casos los hay más tardíos. Como indica Yuval Noah Harari en su libro “Sapiens de animales a dioses” los diferentes homos esparcidos por el mundo desde el África Oriental (simio austral o Australopithecus) derivaron en el Homo Neanderthalensis (del valle del Neander), Homo Soloensis (del valle del Solo), Homo Floresiensis (de la pequeña isla de Flores), Homo Denisova (originarios de Siberia), Homo Rudolfensis (del lago Rodolfo), Homo Ergaster (el hombre trabajador) y finalmente Homo Sapiens (el hombre sabio o eso dicen). El Hombre trabajador engendro al hombre erecto (Homo Erectus) que es el que más me preocupa.

Desde el Erectus, es decir, el erguido, hasta llegar al paleto emocional no hemos aprendido nada. Es la prueba de que no tenemos un eslabón perdido, hemos perdido la cadena entera. Confirmado que el hecho de estar de pie constantemente no significa que seamos inteligentes, es importante aquí diferenciar lo que entendemos por inteligencia ya que no esta relacionado con el nivel académico de un ser humano, tener varias licenciaturas, doctorados, máster o cualquier cátedra en cualquier materia no te hace ser un lumbreras en tu vida, lo siento, existen numerosos hombres y mujeres con una memoria prodigiosa que son capaces de repetir en sus discursos frases extraídas de diferentes libros que previamente se han leído y que entran dentro de lo que se considera la inteligencia de los tontos, es decir, no pensar por sí mismos absorbiendo como esponjas conocimientos que no son suyos así como conductas diarias, para crearse una personalidad que al final resulta ser un mejunje de diferentes personalidades, lo que les hace entrar dentro del grupo calificado como paleto emocional, un subtipo de especie que como te pille bajo de defensas puede agarrarse al hemisferio derecho del cerebro y taladrarte todas las emociones que creías mantener en equilibrio para ante poner las suyas o robarte las tuyas.

El/a paleto/a emocional anda disfrazado/a de buena voluntad y generosidad, suelen ser personas que para conseguir de ti lo que necesitan, ya sea sexo, drogas o rock and roll, se inventan emociones que además expresan en alto porque olvidan que tienes orejas y esas escuchan no solo oyen. No le culpéis, lo olvidan porque se han juntado con demasiados de su especie que no razonaban, no escuchaban y se regían por la misma simplicidad vital en la que ellos se sienten cómodos. Inventarse emociones es realmente asombroso. Envidio esa capacidad del paleto/a pues igual de asombroso es como olvidan lo que dicen. Peligro. Os voy avisando que contradecir a un paleto/a emocional puede ser motivo de herir su más profundo ego, porque estos seres esconden prepotencia, mal criamiento y al secretario de Luis XV que los posee cuando, en un ataque de ira mal gestionada, se lanzan a escribir testamentos ilegibles sobre tu supuesto comportamiento. La culpa siempre va a ser tuya, no te apures, ellos son la sabiduría en la tierra, vives por ellos, respiras por ellos y follas gracias a ellos o eso es lo que creen. Después de leer varias veces la chapa inconclusa para entender por qué se creen princesas o príncipes, cuando en realidad somos mendigos transitando una tierra que no nos pertenece para aprender algo que no sea únicamente la  primera persona del singular, lo mejor que puedes hacer es correr, corre sin parar, acabas de confirmar que brilla por su ausencia todo lo que tenga que ver con términos como empatizar, amabilidad, entendimiento, sentimiento, en fin, valores que nos deberían inculcar desde una muy temprana edad. Y no vuelvas. No se te ocurra. Una vez que la aristocracia se ha subido al trono, lo mejor para no terminar siendo esclavo/a de la mente dispersa de este tipo de sujetos es que te vayas recomponiendo el cerebro y el corazón como puedas, porque confío en que en ti ambos si están conectados. Intenta no regocijarte en el recuerdo y mucho menos en sus palabras el día que le pillaste de buen humor, coincidente normalmente con el hecho de salvarlos/as de cualquier circunstancia en la que tirarán de ti, porque hablar es fácil, acuérdate de los hechos, esos siempre son el lenguaje del alma.

El/a paleto/a emocional sufre de una esquizofrenia unipersonal: sólo se ve a él/ella mismo/a. Es la última coca cola del desierto y tú estás muerta/o de sed en su imaginación. Por ello, puede permitirse el lujo de olvidar que frente a él/ella hay un ser humano proveniente de la misma especie y ser incapaz de tener una palabra amable o ejercitar lo que todos conocemos como “disimular” para no herir al de enfrente cuando no les conviene tenerte cerca, coincidente con la resolución de los iniciales problemas que le hicieron volver a tocarte la  puerta, las narices y la paciencia con el paso del tiempo a partes iguales. Como ellos/as son siempre los heridos en cualquier circunstancia de su vida, porque se han creído la versión de víctimas que van contando para ver si otro más paleto se lo cree, pueden tomarse la licencia de hablarte maleducadamente cuando les venga en gana, basándose en la confianza que tienen contigo por todos las veces que les tendiste la mano, de ese modo, muestran el egoísmo por excelencia y su absoluta incapacidad en la gestión de las emociones, ese lugar donde no sólo no saben dónde colocarte a ti sino tampoco los sentimientos, las carencias, las dudas, las/os amantes y la casa (lo de dentro se refleja en lo de fuera y lo del Feng Shui se les olvido si es que alguna vez lo tuvieron en cuenta). No te agobies si mientras tu regalas amor ellos/as te devuelven una coz, quien dice una dice varias de diferentes formas y en diferentes momentos de la vida, su profundo problema radica en que no son capaces de detectar las oportunidades que se les brindan y sólo las reviven cuando dejan de tenerlas pero no porque les importes, les importas un carajo amigo/a, sino porque no puede ser posible que siendo ellos/as la octava maravilla del mundo el día que dijiste que ibas a correr no volvieras, te han elegido a ti, ¿cómo te atreves a humillarles de esa manera?.

Su incapacidad para detectar correctamente a los hombres o mujeres de su vida les hace ir de mal en peor y de peor en asqueroso. No te asombres cuando veas como se enamoran de personajes con un coeficiente intelectual inferior al tuyo, porque a ellos, en el fondo, les viene bien, necesitan alguien a quien poder manejar a su antojo, si es posible que piense poco, que diga poco y que se enamore locamente, en el caso de ellas porque son auténticas amazonas y en el caso de ellos porque creen follar como dioses, basando toda su relación con el otro en la supremacía sexual que desgraciadamente es su única carta real de presentación, lo demás es una fachada que como todas las mal estructuradas terminan cayendo. Por último y no menos importante no olvides que cuando te hacen “supuestamente” algo parecido al amor, no es que te estén queriendo, cáete ya del burro, es que lo hacen bien y todo lo que te han hecho es lo mismo que le hacen a todos/as, son auténticas máquinas erectas que sólo viven para deslumbrar de noche y apagarse de día. Y sobre todo y por encima de todas las cosas, espero que si eres mujer no les hayas parido un hijo y si eres hombre no les hayas hecho un hijo. Aunque pensándolo bien, los niños siempre vienen con un pan debajo del brazo o con una lección del astral. Tú, soltera/o, casada/o, divorciado/a, separado/a, con prole o sin prole sigue corriendo. Forrest Gump y Apple a tu lado se van a quedar en nada.

El leve aleteo de una mariposa

Mi corazón tiene forma de billete de avión, de ticket de autobús, de boleto de tren y de gasolinera. Me he enamorado de todo varias primeras veces y todas las veces a destiempo. Si no era porque volvía de un país era porque me marchaba a otro, dejando atrás aquellos amores en forma de lugares y personas para recibir otros con diferente forma de otros lugares y de otras personas. Un círculo vicioso al que nos enganchamos los que aleteamos, cada entorno que aparece en el escenario de nuestra vida nos deja, en el mejor de los casos una huella, en el peor de ellos una herida, ambas imborrables. Detenido el tiempo, vivimos sumidos en ese vacío donde todo parece estar en orden o en ese caos donde todo parece haber estallado.

La primera vez de los acontecimientos son una novedad, esa sensación de olor a nuevo comparable a la apertura de un libro para ojearlo, sentir el tacto de lo recién impreso y esperar a que te elija, porque los libros nos eligen, se nos aparecen inmóviles en las estanterías de un espacio abierto invitándonos a hacerlos nuestros, no está muy alejado de lo que ocurre con los animales, con los entornos, con las personas. En todas esas partidas y esas llegadas he ido ligera. Algunas de las casas en las que viví me obligaron a marcharme. Una de ellas fue tan premonitoria en el cambio del rumbo de mi vuelo que antes de que yo lo supiera ya estaba lanzándome agua por el techo en las noches de tormenta, sino me iba por las buenas tendría que hacerlo por las malas. Antes de salir por la puerta de aquel bonito apartamento nos despedimos, despedirse de las paredes que te han dado cobijo es una de las mejores prácticas para dejar atrás las etapas que vivimos arropados por ellas. Agradecer que no llegara a producir un cortocircuito demasiado peligroso para mí era motivo de pleitesía, de manera que la regale palabras de entendimiento y todos los muebles, junto a todos los vasos y todos los platos y todos los cuadros. He vivido en diferentes entornos, algunos eran tan estruendosos que para echarme de allí subían el volumen a altas horas de la madrugada cuando sólo quería descansar. Entonces, sin aviso previo, se metía haciendo una interferencia en un sistema que tarde en alinear y que cuido como quien cuida a un enfermo terminal, con paciencia, con ternura, con la esperanza de que el día de su partida lo haga envuelto en paz. Y he tenido varios animales, ellos se me colaron por la ventana y les deje espacio para que treparan por los marcos de mis puertas entrando en las habitaciones a escondidas, subiéndose a la cama, lamiéndome heridas y cerrando cicatrices. Les despedí desde el profundo silencio, pues es el único lenguaje que entiendo cuando hay que enterrar a la compañía, cavar bien profundo la tumba es lo menos trabajoso, el agujero ya se hizo con cada lametazo, con cada punto de sutura, lo más pesado es echar la arena, pues un día es una pala, otro día es otra, hasta que terminas poniendo flores: descanse en paz el espíritu que te brinde con cada plato de comida, con cada juego y con cada caricia.

Para la mariposa que fue oruga la primera vez siempre es exclusiva, sólo depende de la vivencia que se comparta con ella, aunque la haya repetido muchas otras veces en otros rostros, en otras ubicaciones. En medio de ello, surgen los imprevistos que vuelven a ser primeras veces, un déjà vu en diferente escenario que nos obliga a experimentar otros sentimientos, a llevar a cabo otras acciones. Hay que volver a colocar todo en su sitio. Aquel jarrón donde los jarrones, la lámpara encima de la mesa, el edredón dentro de su funda, la manta doblada en el sofá, los vasos bien limpios en sus reposa vasos y encontrar con urgencia el rincón que es tuyo, ese rincón donde puedes contemplarte sin lamentaciones, un muro donde solo irás para pedir que esta vez no caiga agua por el techo, ni haya ruidos intermitentes, ni al animal haya que ponerle la vacuna de la rabia y así, va acampando, volando por encima de las superficies que otros hicieron para complacerla, hogares que no son más que habitáculos donde el amor, el odio, la alegría, la tristeza, nunca se manifiestan de la misma manera y nunca provienen de la misma fuente.  

La primera vez que un cuerpo invita a otro cuerpo a conocer su antesala, esa que ha decorado con esmero para no dejar ver el resto de las estancias hasta mucho tiempo después, no vaya a ser que se desordenen y haya que volver a aletear a otro lugar diferente, es una sensación irrepetible, nunca volverá a producirse de la misma forma, aunque sean los mismos cuerpos. La primera vez que un cuerpo rechaza a otro cuerpo es definitiva, nunca volverá a sentirse la misma sensación de fracaso o abandono, aunque se reconciliaran y volvieran a rechazarse. Entre los seres humanos la primera vez es siempre un tiempo presente y el tiempo de la vida un tiempo perfecto dentro de un instante, en el que el pasado y el futuro no son más que una invención en el que sufrimos planificando las diferentes formas de montar y desmontar los muebles y des planificando las diferentes formas de abandonar los arraigos, creyéndonos atemporales e invencibles. El amor no es más que la necesidad que tenemos de darnos a conocer y de ser aceptados por otro, alguien que nos diga que bonita te quedo la casa y sólo cuando no nos lo dicen lo denominamos desamor, porque aprehendimos mal el sentimiento y lo hemos decorado con egoísmo, con alabanzas, con palabras huecas, con tú eres mejor que yo, con yo soy mejor que tú, como si en vez de levitar nos tragarán los cimientos.

Para evitar esa sensación la mejor manera es la de viajar. Todos deberíamos viajarnos en algún momento, aniquilar el orden preestablecido en el que nos vemos imbuidos. Viajar y viajar solos. Mudarse cada cierto tiempo o viajar de manera imaginaria. En cada uno de los leves aleteos de una mariposa, con su aparente impasividad en la forma de recoger los bultos y echarlos a la espalda elevándose por encima de los apegos y la pereza inmediata que provocan los cambios, hay una patria inventada que la hace libre, aunque ella no vaya  exenta de miedo pues sabe que su aleteo se puede sentir al otro lado del mundo, tal vez, ese sea el poder que le han conferido, o tal vez sea que al estar conectada con todos los amores, con el caos que provoca y los huecos que deja en su ausencia sabe que puede desatar tempestades, sea como fuere, volarse no es nada fácil en lugares donde todo parece estar demasiado quieto, hay que ser muy valiente en su lado positivo y muy soberbia en su lado negativo para enderezarse por encima de las estaciones y salir ilesa.

Trilogía de las muerteras: Oya Yansa-Santa Teresa de Ávila-La Candelaria

Orisha mayor. Orisha guerrera y dueña de las centellas, propiciadora de los vientos fuertes y portera del cementerio. Es la diosa más guerrera de las orishas mujeres, muy relacionada con la muerte (Ikú).

Violenta e impetuosa, en situaciones difíciles se presenta como hombre y pelea tan bravamente como ellos. Le pertenecen los remolinos y los huracanes. Se afirma que fue mujer de Changó, dios del trueno y que lo acompañaba en sus campañas. Para guerrear, se acompaña de un ejército de espíritus (egguns) y pelea con centellas y dos espadas.

PATTAKI DE OYA YANSA:

Oyá estaba casada con Oggún, pero al enamorarse de Changó se dejó raptar por el dios del trueno, lo que produjo la enemistad entre los dos orishas. Se dice que un día Changó fue apresado por sus alborotos en una fiesta, siendo encerrado en un calabozo, con siete vueltas de llave. Al ver que su amado no venía, Oyá vislumbro a Changó en su celda. Y así con un canto, la poderosa Orisha movió los vientos y del cielo bajó una centella que rompió las rejas de la prisión. Oyá bajó del cielo en un remolino y rescató a Changó. A partir de entonces Changó respetó a Oyá.

SINCRETISMO: Se sincretiza con la Virgen de la Candelaria cuya fiesta se celebra el 2 de febrero, fecha en que tradicionalmente la Iglesia Católica conmemora la ceremonia de purificación mediante una procesión con candelabros que concluía con una visita al cementerio. También se sincretiza con Santa Teresa de Avila por su fuerza en cada empresa que realizó.

COLOR: Vino (color básico) y todos los del iris menos el negro.

NUMERO: 9

ATRIBUTOS: Iruke (bastón con cuentas marrón rayadas en azul y blanco en el mango y negro y gris en el resto); mariwó; bandé con colores del iris, con cintas de siete colores y un cascabel en la punta, baina de flamboyán, el arcoiris.

COMIDAS FAVORITAS: Caimito, caimitillo, plantas de croto, tamarindo, arroz blanco con berenjenas.

ANIMALES: Chivas, paloma, gallina y guinea.

RECEPTACULO. Sopera de porcelana pintada con nueve colores (menos el negro).

HIJOS: Son personas autoritarias, poderosas, violentas, de temperamento sensual, celosas y muy fieles.

OTROS: Protege a los enfermos producto de descargas eléctricas o fuertes corrientes de aire.

REZO A OYA:

Oyá Ayegüe ayilodá abiní yaguó
Ogui dimule obitiko. Obiní chokotó
kuén kuén talí kuenó. Oyá, Oyá
Yamuso. Agó.

(Según L. Cabrera):
Yansá Oriré omá lélu
Oyá cayé cáfieddeno
Oyá ayí lo da ayí me mo omí
entí omo cué cué oyé Orunla mío
talembe mí lo jékua jei yánsa,
Iyansa no ikú jen abibi dódo. Agó.

Pasáis de lo sublime a lo ridículo

Una mañana te levantas, te das una ducha, te preparas un café clavando la mirada sonámbula y miope al infinito, sorbes y saboreas, vuelves a mirar al infinito y de repente te empiezas a descojonar sin control al venirte una imagen, justo entre el último sorbo y el pájaro que se ha posado en la rama del árbol que hay frente a tu casa, porque te acuerdas de la última vez que pasaste de lo sublime a lo ridículo en menos de un minuto. Llevas oscilando de un estado a otro más de la mitad de tu existencia, algo que, por otro lado, ha sido muy positivo para ti ya que has desarrollado un humor que algunas personas medianamente inteligentes entienden y otras medianamente estúpidas detestan, que le vamos a hacer.

Pasar de lo sublime a lo ridículo no es nada fácil y se puede producir en innumerables situaciones que voy a intentar resumiros para ayudaros en el arte de ser lo más imbécil que se puede llegar a ser sin acomplejarse lo más mínimo, algo que os va a costar llevar a la práctica al principio pero que con un poco de entrenamiento y esfuerzo lograréis siempre y cuando lo hagáis tan mal como yo.

Primera lección: Nunca habléis con desconocidos de Geografía:

 Sobre todo, si la suspendisteis y conseguisteis aprobarla porque os hacían una media en el examen de Historia. Nadie fue capaz de entender nunca, ni en tu familia ni en el mundo docente, como eras incapaz de localizar un río en un mapa de España y los motivos que diste resultaron más imbéciles todavía, todos sabían que los coches ya existían para cuando tu naciste pero no era necesario argumentar tu falta de memoria fotográfica diciéndole al profesor que si quisieras saber por dónde pasaba el  Pisuerga irías a verlo por ti misma, una contestación por otro lado sublime según mi punto de vista, teniendo en cuenta que eras muy joven y ya dabas atisbo de no callarte ni debajo del agua. Lo malo es cuando intentas rememorar tus conocimientos geográficos a las dos de la madrugada frente a un tipo que esta que cruje (Dícese de ese tipo de tipos que escasean y resultan altamente atractivos, con un halo de misterio y sensualidad, dotados de una energía sexual que invade el garito y las calles aledañas y que sólo se encuentran en contadas ocasiones en la vida de una mujer totalmente inestable, poco preocupada, por no decir nada preocupada por su aspecto físico pero que por cuestiones del destino parece que gusta y mucho). ¿Si no fuiste capaz de controlar tu propio país como vas a saber algo de Turquía? pero a ti te da igual, como además de ser un desastre en general y en particular eres una sublime ridícula te lanzas a decir que Estambul es precioso cuando él te dice que es de Marruecos, mientras te mira con la  misma cara que se le puso a tu último amante en su momento “corte de rollo” porque te asomaba el hilo del tampax en el instante en el que quisiste hacerte la erótica apoyando tu cuerpazo en el marco de la puerta para enseñarle el conjunto de ropa interior que te habías comprado para él.

Segunda lección: Por tu madre, no te hagas la valiente con todo lo que se te presente:

Es importantísimo que, aunque te creas que puedes con todo, no olvides el tamaño de tu vagina, existen estudios médicos que indican que la vagina se adapta al tamaño del pene que la penetre, pero no debemos olvidar que hay penes muy pequeños y penes muy grandes. En los casos de los grandes recuerda que no eres  super woman y que es muy difícil salir ilesa de algo que supere la media de la población actual, si te haces la valiente después no te acongojes cuando pases cinco horas metida en la bañera con agua muy caliente mientras crees que te la han cambiado de sitio y a tu vida ha llegado la cistitis por ese ímpetu que le pones a todo y esa erótica forma de verte ante cualquier reto que se te presente. Alto. Es mejor decir un no a tiempo con mucha diplomacia, algo así como: esto no me lo metes a mi ni en tus mejores sueños, antes de tener que medicarte debido a tu incontrolable calentón. Madura ya es hora. Es sublime que quieras demostrarte tu fuerza femenina pero la postura en la que vas a tener que colocarte para llevarla a la práctica es totalmente ridícula, con un poco de suerte verás del otro su espalda. En los casos de los pequeños, ten piedad del prójimo y no te vengas abajo cuando sientas que no sientes nada, mucho menos se te ocurra soltar frases tan diplomáticas del tipo ¿ah, pero ya me la has metido?  Hazme el favor, no seas ridícula ¿no le ves que se piensa que está en el séptimo cielo y ni te ha escuchado?, sé buena persona por una vez en tu vida y por favor madura. No es necesario que te tires a todo lo que anda sólo porque eres amigable y crees en el amor universal y en la necesidad de afecto entre los seres humanos, persigue el término medio para ti, el resto del mundo te lo agradecerá.

Tercera lección: No caigas en la tentación de la potencia sin control:

 Para evitar caer en cualquier tentación y puesto que no puedes ni aislarte ni ingresarte por ti misma, evita compartir piso con jóvenes diez años menores que tú. De acuerdo que para él eres una madurita experimentada que cocina como las abuelas y eso hace que quiera comerte el puchero de lentejas y lo que no es puchero, pero no olvides que para ti esto no va a ser nada fácil, una vez pruebes la potencia sin control estas perdida, da igual que te diga que el es un hombre, ni se te ocurra hacerle el favor de experimentar algo que no sea la limpieza del piso compartido los domingos por la mañana, si te enredas en esto al final los sábados por la noche no podrás dormir porque de madrugada llamará a tu puerta incesantemente con cualquier excusa, coincidente con el pedo que lleva tras la salida nocturna propia de su edad y terminarás abriéndole la puerta y las piernas. Acabas de cagarla por entero. Nunca podrás volver a andar segura en esa casa que te venía de perlas por ser de renta de antigua y pagar un precio insignificante. No hay quien pueda contigo.  Eres demasiado ridícula. Sal corriendo. Si llora dile alguna frase sublime del tipo: algún día te enamoraras de una mujer más joven que yo y entenderás que podrás ser padre y comer huevos. Y tú, por favor, madura, esta bien que tengas una mentalidad abierta, pero abrirte a todas horas tampoco te va a venir bien para alcanzar la iluminación espiritual que persigues.

Cuarta y última lección: No te compliques haciéndote la artista:

 Si no fuiste capaz de grabar con algo de profesionalidad el vídeo de las bodas de oro de tus padres cómo pretendes grabar un vídeo porno en el que quieres combinar un vibrador con un bote de nata montada, con la intención de mantener viva una llama que más vale que trabajes con el intelecto porque con las artes escénicas llevas tiempo sin hablarte. Al final pasa lo de siempre, haces el ridículo, terminas enviando un vídeo donde hay un vibrador que esta solo en un sofá y un chorro de nata saltando por encima de tu cabeza porque además lo que nadie sabe es que no tienes fuerza en las manos y eres incapaz de abrir un abre fácil, como para controlar la presión del pitorro que parece diseñado por un ingeniero más que por el operario de Leche Pascual. Déjalo. No te intentes lucir, vas a quedar peor. Sé sincera contigo misma. Oculta tus múltiples limitaciones y dale la vuelta a la tortilla, pídele tú un vídeo a él. Lo mismo hasta te sorprende. Si se niega hazte la digna, eso siempre da resultado y cuestiona todas sus carencias a viva voz. Si tienes que dejar de hablarle, hazlo. Es fundamental que quedes como la ridícula sublime que eres en todo lo que haces.

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora